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Cobras y no la DNSEP tenían el control en cárcel de alta seguridad

Cobras y no la DNSEP tenían el control en cárcel de alta seguridad

La Policía Nacional se encuentra en un dilema por la separación del director de Servicios Especiales Preventivos.

Y es que, su suspensión fue anunciada por el director Juan Carlos Bonilla, después del tiroteo en la cárcel de máxima seguridad.

Sin embargo, fue por orden del mismo Juan Carlos Bonilla que la seguridad de este módulo se le quitó a Servicios Preventivos y se le pasó al Escuadrón Cobras desde hace varios meses.

Entonces la pregunta obligada es: ¿por qué se suspende al director de Servicios Preventivos y no al comandante del escuadrón Cobras, que es quien tenía el personal asignado al módulo de máxima seguridad?

Se violenta la ley

Sumado a este impasse, en la Ley Orgánica de la Policía Nacional, se establece que es la Dirección Nacional de servicios Especiales Preventivos la que tiene a cargo el control de la “cárcel de máxima seguridad”.

Si esto es lo que establece la ley, ¿por qué en la cárcel de máxima seguridad había Cobras en lugar del personal capacitado en el extranjero?

A principios de julio del año pasado, el Presidente de la República y el entonces Ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, inauguraron el Módulo de Segregación Administrativa con capacidad para unos 220 privados de libertad considerados peligrosos.

Para el control y la seguridad se colocó a policías capacitados en Estados Unidos en el manejo de cárceles de máxima seguridad, perteneciente a la Dirección Nacional de Servicios Especiales Preventivos (DNSEP), quienes tienen bajo su responsabilidad velar por el estricto cumplimiento del reglamento interno.

Con la implementación del nuevo régimen carcelario que quita privilegios como el ingreso de visitas, hizo que los primeros inquilinos protagonizaran motines.

El 28 de mayo del presente año, cuando aún el comisionado Abrahán Figueroa Tercero fungía como titular de la DNSEP, el propio director de la Policía Nacional, Juan Carlos Bonilla, llegó a colocar a elementos Cobras y retiró en su totalidad al personal entrenado.

La administración del recinto fue asignada al COE, siendo la única responsabilidad de la DNSEP suministrar la alimentación de los 54 reclusos que se encuentran alojados, según lo dijo el fin de semana el actual director de la esa institución, el comisionado Ismael Colindres.

Actos violentos

El hecho violento que se registró el martes 24 del presente mes y que dejó el saldo de tres mareros heridos, más el hallazgo de otra pistola en una celda, puso al desnudo la confabulación de policías Cobras en actos irregulares.

A raíz de lo sucedido, Bonilla tomó la determinación inmediata de suspender a Colindres, a pesar de que él asumió el cargo el 2 de junio, cuando ya el control de la cárcel de máxima seguridad lo tenía el COE.

La misma suerte corrió el director la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, comisionado Wilmer Martell, quien fue suspendido por el mismo problema.

“Yo no tengo ninguna responsabilidad en lo que sucedió, la única responsabilidad que yo tenía era pasarles la comida a los internos”, expresó Martell.

 

Enviaron carta a Bonilla

Consciente de que el personal policial asignado a máxima seguridad no está calificado para prestar ese servicio, Colindres le envió una nota a su jefe superior solicitándole el regreso de los policías penitenciarios que recibieron capacitación en Estados Unidos.

En la nota, el oficial hace una exposición y pone en conocimiento de Bonilla los cuestionamientos que organismos de derechos humanos y otras instituciones afines le hacen al personal que actualmente está desempeñando estas funciones de seguridad.

Agrega que “es importante mencionar que de esta Dirección Nacional fue seleccionado un grupo que salió al exterior a recibir capacitación especializada a los Estados Unidos de América, siendo un total de 88 policías penitenciarios, incluyendo oficiales, lo que conllevó un costo económico de capacitación”.

El personal, prosigue, fue relevado, según tenemos conocimiento, por una serie de anomalías que estaban suscitándose y ocurriendo, de lo cual estoy seguro que con los métodos de supervisión que se implementarán, estas situaciones no se volverán a presentar, ya que hubo falta de supervisión y control.

El oficial solicitó retirar al personal “Cobra” y establecer a los policías penitenciarios a su desempeño en esta responsabilidad.

El artículo 66 de la Ley Orgánica de la Policía Nacional manda que la Dirección Nacional de Servicios Especiales Preventivos es la responsable de la administración, control y vigilancia de los Centros Penitenciarios de la República.

Por lo tanto, la unidad de Control de los servicios de seguridad privada estará bajo la estructura de esta dirección.

En los últimos días se ha registrado una crisis en el sistema carcelario de Támara, tanto en el módulo de máxima seguridad como en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS). Lo mismo sucede en el centro de menores Renaciendo, donde los internos han sido protagonistas de revueltas y fugas.

Via: elheraldo.hn